Muestra la herida

Fechas: 
28 Enero 2010 - 21 Marzo 2010
Comisario: 
David Barro, Alberto Ruiz de Samaniego, Sofía Santos
Artista: 
Ángeles Agrela, Rui Chafes, Barbara Hammer, Francisco Leiro, Juan Carlos Meana, Juan Muñoz, David Nebreda, Tony Oursler, Jorge Perianes, Antoni Tàpies, Pedro Tudela, Eulàlia Valldosera, Andy Warhol

Muestra la herida es la primera parte de un proyecto centrado en la relación entre arte y medicina, una exposición comisariada por David Barro, Sofía Santos y Alberto Ruiz de Samaniego y producida por la Fundación Luis Seoane que dirige nuestra atención hacia los vínculos existentes entre el hecho artístico y la enfermedad.

La relación entre el arte y la medicina ha sido una constante a lo largo de la historia: desde las estatuillas de marfil o jade utilizadas por las mujeres chinas para poder indicar con exactitud el punto concreto de sus males sin tener que desvestirse, pasando por la imagen de un médico extrayendo una punta de flecha en la pierna de Eneas en un muro de la ciudad de Pompeya, la obra de pintores como Tintoretto, José Ribera, Caravaggio, Goya... hasta llegar a las vanguardias históricas y, finalmente, a nuestros días. La diferencia fundamental entre épocas pasadas y el momento presente es el rechazo por parte de la sociedad actual a asumir la enfermedad (y una de sus posibles consecuencias, la muerte) como algo intrínseco a la existencia humana, especialmente en las sociedades industrializadas. Los avances médicos y tecnológicos, sobre todo a partir del siglo XX con la difusión de los antibióticos, consiguieron que auténticas plagas como la tuberculosis (por cierto, también representada con frecuencia en el arte) pasasen a considerarse como enfermedades comunes, curables, y por lo tanto viesen reducida drásticamente su mortalidad y, a consecuencia de esto su visibilidad. Simplemente, dejaron de ser algo cotidiano a nivel común. De hecho, la presencia de la enfermedad en las manifestaciones artísticas de principios del siglo XX se centra más en el hecho personal y autobiográfico que en el tratamiento de la misma como uno de los aspectos fundamentales de la existencia humana, convirtiéndose de este modo las epidemias en entelequias, en mitos de tiempos pasados, una situación que cambiaría a principios de los años 80 del siglo XX con la aparición del SIDA.

Muestra la herida reúne obras de trece artistas de diferentes nacionalidades cuya temática incide en diferentes aspectos de la relación que acabamos de describir: desde la enfermedad como experiencia autobiográfica, pasando por la arquitectura que configura los lugares donde ésta se desarrolla, la herida como metáfora, el sentimiento de pérdida y transformación producido por el desarrollo de las patologías... Todo ello a través de distintos formatos, incluyendo la escultura, la fotografía, la serigrafía, la pintura, las instalaciones y los soportes audiovisuales.

Dentro de la muestra se incluye un apartado que contextualiza parte de lo expuesto y que lo complementa gracias a un pequeño fondo documental que incluye desde un tratado de Avicena hasta curiosidades como una monografía del siglo XVIII centrada en las enfermedades más frecuentes en el medio rural, libros de cirugía y patologías óseas e incluso un facsímil de un  extracto sobre anatomía de Leonardo da Vinci. Junto a estos documentos, el espectador encontrará una serie de ejemplos que le acercarán a la práctica de la investigación y docencia médicas, como los expositores de huesos o las reproducciones de partes del cuerpo humano.

La muestra se acompaña asimismo de un libro que analizará en profundidad la relación entre arte y medicina a lo largo de la historia, desde la antiguëdad hasta nuestros días. Es importante destacar que es la primera vez que se publica en nuestro país un estudio sobre esta cuestión, una oportunidad única para profundizar en este tema gracias a los textos de destacados especialistas y teóricos del arte, como Alberto Ruiz de Samaniego, Sofía Santos, David Barro, Fernando Castro Flórez, José Carro Otero y Effie Komninou.
 

Francisco Leiro. Don Quijote se despierta en Conxo, 2006